El Emperador Cuauhtémoc

El Imperio Azteca


La cultura Azteca o Mexica - raíz etimológica de México- fue una civilización precolombina que emigró hacia la región del Anáhuac -actualmente el Valle de México- a principios del siglo XIII d.C. asentándose inicialmente en la isla mayor del lago de Texcoco, guiados por la profecía del dios de la guerra, Huitzilopochtli, manifestada al primer Huey Tlatoani -gran gobernante- mexica, augurando que el más grande imperio jamás antes visto sería fundado en el lugar donde un águila devorase una serpiente posando sobre un nopal, naciendo así la mitológica Tenochtitlán, hoy conocida como la Ciudad de México.

El imperio Azteca floreció entre los siglos XIV y XV d.C. alcanzando un alto grado de desarrollo tecnológico y cultural; la triple alianza con Texcoco y Tlacopan le permitió expandir su dominio sobre los pueblos de Mesoamérica, basando su economía en la agricultura y en el pago de tributo.

La civilización Azteca se encontraba en su máximo esplendor cuando se vio amenazada por la expedición española bajo el mando de Hernán Cortés. Su caída fue producto de la alianza con los acérrimos enemigos de los mexicas –los tlaxcaltecas- así como el brote pandémico de la viruela, dando paso así, a la época colonial de la Nueva España.

Primeros años


Nació en Ixcateopan de Cuauhtémoc, hoy estado de Guerrero, aproximadamente en el año de 1502.

La etimología de su nombre se deriva de las voces del náhuatl cuautli (águila) y témoc (que baja), cuyo significado es águila que desciende sobre su presa.

Su educación fue tan dura, como era normal en esa época para los niños aztecas, ya que a los siete años, al morir su padre, pasó al cuidado de los instructores del Estado, responsables de su formación, quienes le inculcaron los principios de obediencia, laboriosidad, honradez, valentía y riqueza cultural, características de su pueblo.

A los 15 años pasó al Calmécac, ya que su calidad de noble así lo exigía. En este centro de instrucción aprendió de los sacerdotes y guerreros la historia de su pueblo, las tácticas militares, teología, medicina y astronomía, pero sobre todo, se sujetó a una agobiante práctica físico-militar. Esta dura instrucción rindio sus frutos cuando en sus primeras campañas alcanzó el grado de Tlacatecutli o Jefe Máximo.

Cuauhtémoc y la defensa de Tenochtitlán


Cuauhtémoc fue el último Emperador Azteca de estirpe guerrera; participó activamente en la emboscada de la noche triste como Tlacatlecutli -jefe de armas- expulsando a Hernán Cortés y sus expedicionarios de Tenochtitlán después de la matanza del Templo Mayor. Tras la muerte de Cuitláhuac, fue elegido Huey Tlatoani en 1521, encargándose de reorganizar y fortificar Tenochtitlán, comandando tenazmente la defensa de la plaza ante el asedio de los invasores. Su indomable espíritu de valor y sacrificio es reconocido hoy en día como un ícono de la mexicanidad.