La vida abordo

Navegar en el Embajador y Caballero de los Mares es una experiencia única, diseñada para exaltar el espíritu marinero al entrar en un estrecho contacto con el arte de la navegación y la naturaleza de la mar.

Durante sus travesías se lleva a cabo un programa de estudios destinado a completar la formación de los futuros Oficiales de la Marina de Guerra Mexicana. Para ello cuenta con modernas ayudas a la enseñanza, incluso con dos salones de clases.

Cada una de las actividades de los tripulantes está dedicada al proceso de enseñanza-aprendizaje del personal de marinos en instrucción, así como a mantener al buque en perfecto estado de funcionamiento y presentación. A bordo del buque no solo estudian y se preparan los Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar, también Clases y Marinería lo hacen, a fin de preservar las tradiciones marineras de nuestro país.

Este buque, como todos los de la Armada de México, es una pequeña ciudad flotante, capaz de abastecerse de agua y electricidad gracias a los adelantos tecnológicos con que está dotada. De igual forma, cuenta con todo lo necesario para tener una alimentación sana, balanceada y por qué no, con un excelente sabor, como toda la comida mexicana, a manos de nuestros afamados cocineros.

Siempre al pendiente de la seguridad del personal, la Armada de México adecuó un servicio médico capaz de solventar una gran cantidad de necesidades de atención, desde curaciones menores, servicio dental y hasta cirugÍas generales de ser necesario.

Pero no todo es trabajo, durante los fines de semana se puede descansar y disfrutar de una navegación relajada, incluso se visten ropas de civil, guardando por unas horas el uniforme. Si el clima lo permite, se toman los alimentos sobre la cubierta y se escucha música de actualidad, al tiempo de compartir con los amigos.

En un afán de mantener a la tripulación de buen ánimo, la Comandancia del buque procura la organización de torneos deportivos y culturales, siendo los más populares los torneos de turkocesto y turcobeis, adaptaciones marineras del básquetbol y el beisbol. Los juegos de mesa ocupan un lugar importante en la diversión de los Marinos mexicanos, y así, milla a milla, la tripulación recorre los mares del mundo, viviendo todos los días la oportunidad de crecer como personas y como Marinos, a bordo de este hermoso buque.